QUIÉN SOY

Conoce mi historia.

Hola

¿Cómo te ayudo?

 

Prediciendo las necesidades de tus clientes para brindarles, exactamente, lo que ni ellos mismos saben que buscan.
Haciendo volver a tus clientes, buscando el efecto “no sé qué es, pero me encanta”.

Haciendo que tus clientes le cuenten a otros lo bien que lo pasaron en tu establecimiento.

A sentirte el dueño de tu negocio y de tu vida como si sólo tuvieras una vida y no miles. 

 

No te digo esto para impresionarte, ni porque soy Personal Coach y FIRE STARTER FACILITATOR. Te lo digo porque bajo la identidad de The Hospitality Hunter asesoro y entreno a emprendedores creativos del sector servicio a definir su filosofía de servicio y porque es algo que me apasiona y observo desde niña (lee abajo mi historia). 

 

 

¿Por qué sé que te puedo ayudar?

 

Mi misión como persona, coach y consumidora es disfrutar, proveer, enseñar y mejorar el servicio prediciendo las necesidades de mis clientes y sus clientes.
Por eso he creado este lugar, para conectar, difundir perspectivas y experiencias útiles con emprendedores que ofrecen servicios fuera de serie, que aprecian el buen trato y quieren ofrecer lo mejor a sus clientes. 

 

 

Mi historia 

mi infancia en la heladería. Mis abuelos maternos tuvieron una heladería, en uno de los lugares más calurosos de Venezuela. Aquella heladería familiar era algo que de pequeña me fascinaba y me hizo muy popular entre mis compañeros de la escuela, especialmente a la hora de la salida. 

 

Continúa leyendo mi historia...

Aún tengo recuerdos de cuando era niña y le hacía compañía a mis abuelos, todas las tardes. Ellos ofrecían a sus clientes pruebas de cucharita, servían vasitos y cucuruchos para llevar o copas especiales para tomar en las mesas del local. Yo, sentada cerca del mostrador veía entrar a los clientes. Entraban niños, mayores, novios, enamorados, mujeres embarazadas, madres con sus hijos, señores y abuelos.

 

 

Los domingos venían familias enteras después de la misa (la iglesia estaba en frente), y por la tarde otra tanda cuando salían del cine y hasta clientes de otros pueblos venían a comprar y comer helados. Yo, en silencio, jugaba a mi pasatiempo preferido:

 

“¡ Adivina qué helado quiere !”

 

Este juego solitario consistía en predecir qué sabor de helado elegirían los clientes. El helado se adaptaba a sus gustos, deseos, ganas y presupuestos. A veces completaba este rompecabezas imaginándome el porqué de su decisión: por descubrir un nuevo sabor, por repetir, porque se lo había elegido otra persona, por el color, por refrescarse, por costumbre…

Nunca había revelado este entretenimiento secreto antes. Sin embargo, cuando me hacían la conocida pregunta ¿qué te gustaría ser de mayor, bonita?, siempre contestaba con orgullo: “adivinadora de helados”, respuesta que hizo reír a muchos. Yo veía a mis abuelos trabajando y lo hacían con pasión y entrega.

abuelos

Ambos ponían mucho empeño en su negocio, en la elaboración, en la fabricación de los helados y en la atención a los clientes. Ellos se ocupaban de todo, todos los días del año.

 

Los clientes no solo disfrutaban de los helados, sino del ambiente y la atención. En aquella época era para mí algo normal y no lo veía como algo extraordinario. Con el tiempo entendí cómo el amor que ponían mis abuelos en cada detalle estableció una relación especial entre ellos y sus clientes.

 

Así, durante muchos años, la heladería se convirtió en un escenario para observar la relación de mis abuelos y sus clientes.

apasionada por la comunicación

Al crecer me convertí en una apasionada por la comunicación, en una buscadora incansable de aspectos con sello único. No es extraño que haya estudiado interiorismo, ya que soy una persona visual que agradece, disfruta y da valor a los detalles.

me apasiona explorar las emociones que me producen las situaciones, las personas, los objetos y las atmósferas. Me interesa intercambiar impresiones, la gente auténtica, las conversaciones con significado, transitar el mundo, los mercadillos de antigüedades, tomar una buena taza de té con una deliciosa tarta, comer buena comida y en buena compañía. Además, amo las portadas bellas de libros y leer revistas de creatividad , diseño y lifestyleOdio la mediocridad y admiro la excelencia. Mi frase preferida de todos los tiempos es:

 

 

“Quality is never an accident.

It is always the result of intelligent effort.”

 

John Ruskin

 

 

Después de muchos años he entendido el deseo por convertirme en The Hospitality Hunter, una coleccionista de experiencias inolvidables. Por eso he creado este lugar, para conectar, difundir perspectivas y experiencias útiles con emprendedores que ofrecen servicios fuera de serie, que aprecian el buen trato y quieren brindar lo mejor a sus clientes. 

 

Mis libros

 

 

Actualmente escribo un libro para emprendedores en el sector servicios. Además soy guía turística  de mi ciudad adoptiva, Marburg y soy coautora del libro Marburg Höchstpersönlich y bajo la identidad de The Hospitality Hunter, asesoro y entreno a emprendedores creativos del sector servicios a definir su filosofía.

 

Conviértete en emprendedor
CONECTA CON MIS REDES SOCIALES

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies